martes, 14 de marzo de 2017

¿Dónde está el reggeaton? II

Hoy vengo a endulzaros la mitad de la semana :) Para ello, volveré con uno de los juegos con el que más me he divertido al diseñarlo: ¿Dónde está el reggeaton? 


Sí, ya sé, estaréis pensando "¿En serio nos vas a hablar de reggeaton? ¿En un blog de literatura?" Bueno, es una bonita manera de que nos demos cuenta de que el reggeaton puede incorporarse a relatos sin ningún problema. Os voy a contar en qué consiste el juego, aunque ya jugamos una vez con otra canción.

Bueno, el juego consiste en lo siguiente.

1. He escuchado de forma consciente - aunque solo el principio - canciones de reggeaton, y he sacado frases de ellas.
2. He creado un pequeño texto, una pequeña historia, donde aparece esa frase - o las que sean - dentro de una historia. Algunas tienen coherencia, pero también hay otras, que no son de la canción, que van destinadas a confundirte.
3. Pondré el texto, que tendrás que leer. Después pondré un gif de un gatito muy mono - tiempo en el que tienes que pensar qué frases son - y luego, el texto señalando las frases de reggeaton en negrita. Y luego, ya de paso, la canción que es.

¡Vamos a jugar!


HAY DOS FRASES QUE SON DE UNA CANCIÓN DE REGGEATON
QUE LA SUERTE ESTÉ DE VUESTRA PARTE


En la corte del rey Augusto XI había un joven, llamado Remigaldo de la Serena, que era conocido por su porte señorial y por su manejo con la espada. Cuenta la leyenda que se enamoró de Iniodora III, hija pequeña del rey y heredera de un reino lejano donde habitaban dragones y hadas. Remigaldo se prendió locamente de ella.
    -Vos parece perdida, sumida en un silencio mujer -dijo la primera vez que se vieron- tu mirada me lleva lejos, al cielo o al infierno.
     -Atrevido es usted con estas palabras, yo estoy loca y perdida pero nunca olvidada...
      Tras algunas conversaciones sin mucho sentido y con un componente lírico dudoso, Remigaldo se arrodilló ante ella. Era de noche, estaban en el jardín del palacio y la fiesta de coronación de la hija mayor olvidaba el regusto amargo de la muerte de Augusto, en manos de un jabali volador.
      -No podemos estar juntos. Tú aquí, somos de diferentes mundos -murmuró ella.
Él negó con la cabeza.
      -Todo comenzó cuando nos miramos. Yo vivo perdido en tus ojos y no me puedo controlar.
Ella iba a decir algo, y aunque al principio hizo una breve pausa, sonrió:
      - ¿Qué es lo que te enamoró de mi? Fiera por dentro y princesa por fuera.
      - Serán tus miradas, tus besos, que no me dejan ni pensar.
      -Mi noche es la tuya y en ella las estrellas lloran sin ti.

      Y el amor triunfó, vivieron juntos y cabalgaron dragones en un imperio lejano que, años después, quebró por una batalla enfermiza con su hermana mayor.


Y ahora va el gatito para que decidáis ....


¡Y aquí tenéis la respuesta!

En la corte del rey Augusto XI había un joven, llamado Remigaldo de la Serena, que era conocido por su porte señorial y por su manejo con la espada. Cuenta la leyenda que se enamoró de Iniodora III, hija pequeña del rey y heredera de un reino lejano donde habitaban dragones y hadas. Remigaldo se prendió locamente de ella.
    -Vos parece perdida, sumida en un silencio mujer -dijo la primera vez que se vieron- tu mirada me lleva lejos, al cielo o al infierno.
     -Atrevido es usted con estas palabras, yo estoy loca y perdida pero nunca olvidada...
      Tras algunas conversaciones sin mucho sentido y con un componente lírico dudoso, Remigaldo se arrodilló ante ella. Era de noche, estaban en el jardín del palacio y la fiesta de coronación de la hija mayor olvidaba el regusto amargo de la muerte de Augusto, en manos de un jabali volador.
      -No podemos estar juntos. Tú aquí, somos de diferentes mundos -murmuró ella.
Él negó con la cabeza.
      -Todo comenzó cuando nos miramos. Yo vivo perdido en tus ojos y no me puedo controlar.
Ella iba a decir algo, y aunque al principio hizo una breve pausa, sonrió:
      - ¿Qué es lo que te enamoró de mi? Fiera por dentro y princesa por fuera.
      - Serán tus miradas, tus besos, que no me dejan ni pensar.
      -Mi noche es la tuya y en ella las estrellas lloran sin ti.

      Y el amor triunfó, vivieron juntos y cabalgaron dragones en un imperio lejano que, años después, quebró por una batalla enfermiza con su hermana mayor.


La canción es "Perdido en tus ojos" de Don Omar. Os dejo por aquí la canción por... por si queréis... escucharla :D


Y bien, ¿Os ha gustado este "Dónde está el reggeaton"?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada