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domingo, 29 de enero de 2017

Cómo empezar una novela

1. ¿ERES DE BRÚJULA O DE MAPA?
Esto es lo primero que debes definir, aunque parezca una tontería. ¿Te sientes más suelto cuando escribes siguiendo indicaciones o pasos que ya habías preparado? ¿O prefieres comenzar a escribir y a dónde te lleven los pies? Cada una de ellas tiene su parte buena y su parte mala. Yo hago una mezcla de los dos (y creo que todos los escritores lo acabamos haciendo); conozco partes de la novela importantes, pero lo que ocurre entre esas partes es un poco improvisado. Mi consejo es que si tu historia va a ser densa y grande, seas de mapa y hagas una previsión de cómo va a ser. 



2. DEFINE BIEN A TUS PERSONAJES
Una historia puede tener una trama genial, pero unos personajes flojos. Y muchas novelas mueren (o son un éxito) por sus personajes. Define bien a tus personajes, de tal forma que sepas cómo van a actuar en cada momento, cuáles pueden ser sus extremos, qué les puede hacer perder los estribos... lo peor en una novela es tener personajes que no tengan coherencia. Y a mi me ha costado muchas novelas saberlo y, muchas más, comenzar a identificarlo y a intentar hacerlo bien. 
¿Mi consejo para esto? Que escribas mucho. No creo que un curso sobre cómo escribir bien personajes te sirva de algo, excepto saber hacerte preguntas tipo "y cómo son las manos de tu personaje" que si no tienes mucha idea pues de poco te sirve. Escribe mucho, e incluso escribe la historia de tu personaje antes de empezar la novela. Así empatizas con él.

3. CONOCE SU LÍNEA DE ACTUACIÓN
Si tu novela tiene muchos personajes, lo mejor que puedes hacer es saber su línea de actuación en la trama, es decir, qué va a hacer cada personaje en qué momento y qué va a estar haciendo otro personaje en ese mismo momento. Es una forma muy visual de ver cómo se relacionan los personajes y qué pueden tener en común.



4. CONOCE EL FINAL DE TU HISTORIA
Creo que esto es esencial: aunque en parte soy una opositora (ya que pienso que si sabes el final sin querer vas a escribir y vas a marcar a tus personajes con ese final) muchas veces la historia se puede ir por derroteros que no debe y hacer que se alargue y, muchas veces, sea aburrida de leer por las vueltas que se le da. Aunque duela a tu alma de brújula, lo mejor es conocer el final y que cada paso que des sea con ese destino.

Y vosotros, ¿Cómo empezáis vuestra novela?

viernes, 11 de noviembre de 2016

Cómo ayudar a un escritor novel

El mundo de la literatura es muy complicado. Cuando simplemente eres un lector te basta con pasear por las hileras de las librerías, o por las páginas de internet, buscando alguna novedad que te llame la atención, una portada que te atrape, una sinopsis que te haga decir "es una buena elección". 

Pero ahora ni los lectores son así: muchos de ellos buscan sus novedades por twitter, por el resto de redes sociales, husmean en las páginas de las editoriales para ver cuáles van a ser las novedades, están atentos a las actualizaciones de sus autores favoritos para leer algo nuevo... la facilidad de antes se ha convertido en un amasijo de nuevos libros, nuevos autores y nuevas editoriales que, a veces, puede hasta confundir.

Y dentro de ese amasijo se encuentran los... ¡Escritores nóveles! Sí, esos escritores poco conocidos que, sin estar abanderados por ningún nombre famoso, deben luchar contra viento y marea para que su libro "resalte".

Muchas veces pensamos que la misión de dar a conocer un libro es sólo responsabilidad de la editorial y del escritor. ¡Pero qué equivocado estamos! El lector tiene un gran peso a la hora de que un autor sea conocido. Por eso hoy quiero hablar, como lectora, twittera, y escritora, de cómo poder ayudar a un escritor novel sin necesidad de hacer grandes esfuerzos.

1. LEE SU NOVELA
Obvio, ¿Verdad? Imagina que has dado con un escritor que no conocías. Ves la portada, te llama la atención; lees la sinopsis, todo da bien. Lee su novela, ¡Compra! Muchos escritores tienen que empezar en pequeñas editoriales donde les piden resultados para seguir publicando. Y lee su novela, disfrútala, que se supone que para eso están.

2. DEJA UNA OPINIÓN EN AMAZON, GOODREADS, O EN LAS DIFERENTES REDES SOCIALES
Has terminado de leer su novela, cierras el libro (o el ebook) y aquí se acaba todo. ¡No! Un autor novel tiene muy complicado llegar a la gente, y cuando llega, mucha gente desconfía por miedo a la calidad de la novela. Para eso, con dejar una simple opinión y puntuación en las redes sociales basta: tanto si te ha gustado la novela como si consideras que es mejorable, ¡Deja una opinión! Casi todos los escritores lo agradecemos enormemente por un par de razones: la primera es para saber cómo podemos mejorar; la segunda, porque los lectores verán las opiniones y tendrán más confianza en comprar el libro.

3. TWITTEA SOBRE EL LIBRO

Si te ha gustado el libro, compártelo por las redes sociales. Es fácil, ¿No? Mucha gente twittea su comida, o la hamburguesa de un restaurante al que ha ido, y eso, aunque parezca que no, ayuda mucho a la gente que busca comer hamburguesas. Pues esto es lo mismo: recomienda el libro, o al autor. Un tweet no vale nada, y no sabes todo lo que puede ayudar.


4. RECOMIENDA SI TE HA GUSTADO
Si tienes un blog, o si alguien te pregunta sobre un libro, o simplemente comentando la lectura por las redes sociales. Este tipo de lugares (las redes sociales, claro) son una gran herramienta para que el lector novel se dé a conocer. 

5. HABLA CON EL ESCRITOR
Los escritores noveles, normalmente, están muy disponibles en las redes sociales: sabemos que es donde se mueve todo y tenemos que estar pendientes. A mi me encanta que la gente que ha leído mi libro me escriba y me comente qué opina. He recibido tanto buenas como malas críticas, y ambas me han servido para saber cómo trabajar mi propio estilo, manteniendo lo bueno e intentando solucionar lo malo. Si pruebas a hablar con esos escritores os daréis cuenta de lo amor que son (somos :D)

Y tú, ¿Qué recomiendas hacer para ayudar a un escritor novel? 

martes, 25 de octubre de 2016

Reseña "La chica del tren", pero con EMOCIONES!

Bueno! Hoy vengo con la reseña de un libro que me ha gustado mucho, y no soy la única que lo dice. 




Este libro es La chica del tren, y seguramente la mayoría ya lo habéis leído. El libro trata sobre la historia de Rachel, una chica que viaja en el tren todos los días, desde un pequeño barrio de la periferia a Londres, y donde ve la casa de su antiguo matrimonio y crea la historia de sus vecinos, una pareja joven que, considera, tienen la felicidad como lema. Pero la desaparición de la chica de esa casa será lo que comience la historia, y podremos conocer un poco más a Rachel y a todos su problemas, A Anna y a Tom, la expareja de Rachel y a Megan, la mujer desaparecida. Es una historia de suspense que, aunque no tiene la mejor narrativa del mundo, sí que te mantiene enganchado y consigue provocar que conozcas y entiendas a cada uno de los protagonistas. Y bueno, que hace poco se estrenó la película, ¡pero espero que leáis el libro antes!
Y como no me gusta hacer reseñas normales, voy a probar una cosa rara, que es usar las emociones (venga, no me voy a poner muy psicóloga y no voy a empezar a decir todas las teorías que existen sobre las emociones básicas), y usaré las de "Inside Out", es decir: alegría, tristeza, ira, asco y miedo. Estas emociones serán para que sepáis qué es lo que me ha causado cada parte del libro :D


ALEGRÍA: "La chica del tren" es un libro muy fácil de leer. En mi opinión, está escrito de tal forma que siempre vas a estar enganchado y que lo vas a terminar sin darte cuenta, o eso me pasó a mi. Fui capaz de empatizar mucho con todos los protagonistas, y me gusta que esté contado desde tres perspectivas diferentes. El libro te llevará con los personajes y vivirás cada escena desde el tren de la protagonista principal. 

IRA: una cosa que me gusta mucho del libro es la capacidad de empatizar que he sentido con la protagonista principal, una chica que viaja todos los días en el tren y donde ve a su expareja. Su vida no es fácil, ya lo veréis si leéis el libro. Lo que más rabia me da durante el libro es que la chica protagonista no recuerde muchas cosas de lo que ha vivido. Y bueno, iréis descubriendo poco a poco lo que significa su pasado y... que hay gente muy malaje, ya veréis.

TRISTEZA: he sentido esto con las tres protagonistas que aparecen. El libro juega con dos visiones: la chica del tren observa a otras dos mujeres (una de ellas porque siempre sale a la terraza y a la otra porque es la mujer de su exmarido) y cada una, aunque desde fuera (y para la protagonista) parecen exitosas, realmente tienen problemas muy humanos, y que te hacen sentirte cómplice con ellas. Sobre todo me ha pasado con la protagonista: en serio, me ha dado mucha pena si situación vital y no sé, la autora ha conseguido que me sienta muy cercana a ella.

MIEDO: ¿Miedo en el libro? La historia de la protagonista con el alcohol va a ser larga y será parte de la trama: a mi parecer, y como ya he comentado, la autora consigue que te hagas participe de la historia de la protagonista, y verás cómo el libro transcurre en dos realidades: la protagonista y lo que recuerda y todo lo que se ha perdido por razones que no comentaré, por no hacer spoiler. Y aunque no sentí miedo en ningún momento,

ASCO: por Tom (exmarido, ya lo entenderéis) y por cómo tratan a la protagonista en algunos momentos y algunas personas, sin entender su situación o sin llegar a creerla.


martes, 20 de septiembre de 2016

Ejercicio literario: slowmotion



"Se acercó a la ventana con celeridad, sin mirar atrás y sin preguntarse por qué lo estaba haciendo. La habitación gozaba de una penumbra tranquila, un lugar que no parecía sentir la necesidad de depurarse con una luz nueva. El marco de la ventana parecía dedicarle una mirada estoica, pálida por los años, enseñando las vetas de la madera como arrugas oscurecidas. Los cristales empañados mostraban el exterior en silencio, ocultando el susurro de la brisa y el movimiento agitado de los árboles. El tacto era áspero y rugoso, una bienvenida violenta para las yemas de sus dedos, que consiguieron asir bien el marco, levantando las tablas de madera con cuidado, escuchando el traqueteo metálico de los raíles, observando cómo el exterior se mostraba más nítido cuando no había ningún cristal como barrera. Un chasquido fue el cómplice que informó de que estaba colocado en su sitio, descansando sobre su cabeza, venciendo a la gravedad y dejando que el viento entrase a la habitación."
Y bien, ¿Tenéis una idea sobre el ejercicio que os traigo? Seguramente sí, aunque he de admitir que es la primera vez que lo hago y no creáis que ha quedado muy bien. Además, he incumplido una de las normas - o más, seguramente - así que mejor os lo explico.

Este ejercicio que he intentado hacer se llama, en el ambito de la escritura creativa, "slowmotion". ¿En qué consiste? Este tipo de actividades sirve para que el escritor adquiera fluidez en la narrativa y en la descripción. Un ejercicio bien hecho provoca un efecto de dinamismo en la trama. He intentado buscar un ejemplo en internet, pero solo los he encontrado en inglés :(

Bien, ¿Te atreves a llevar a cabo un ejercicio de SLOWMOTION? Pues aquí te dejo las normas que debes seguir para ello: 

1. La extensión será de 1-2 páginas en formato word. Aunque como quiero que compartáis vuestros intentos, podemos resumirlo a unas veinte líneas. Eso sí, ¡os animo a que lo llevéis a cabo en más folios!

2. La escena de slowmotion debe durar tan solo 10 segundos en la realidad. Acciones como abrir una puerta, encender un cigarrillo, marcar un número de teléfono... en conclusión, que la escena de la que vas a hablar debe ser muy corta en el tiempo.

3. No se pueden incluir pensamientos: no puedes ocupar el escrito relatando los pensamientos que tiene la persona, ni lo que siente al ver el objeto o realizar la acción ni flashback o escenas pasadas que te puedan a ayudar. Debe ser una acción contada en el presente donde se busque lo descriptivo, la puesta en escena de lo que ocurre. 

4. Recuerda que el propósito de este tipo de ejercicios es que seas capaz de poner en situación a tu lector, a que entienda el entorno en el que se mueve y por lo tanto comprenda parte de la novela. El ejercicio es algo exagerado, ya que no podemos ocupar diez páginas de descripción sin aburrir al lector (o sí, pero hay que hacerlo muy bien). 





¿Y bien? ¿Te atreves a hacerlo? Si es así, no dudes en pasarte por el blog y comentar tus impresiones. Si te ha gustado este ejercicio y te interesaría que continuara hablando de ejercicios literarios y esas cosas bonitas, !también puedes usar los comentarios para ello¡


¿Quieres ponerte en contacto conmigo para cualquier tema? Tienes un nuevo correo: 

elblogdemartaconejo@gmail.com

martes, 12 de mayo de 2015

Bienvenidos a Lúcido. Ya a la venta.

Pues ya está aquí mi segunda novela, mi segunda hijita publicada. 

Comencé esta novela hace dos veranos, con muchas ganas. Fui haciendo la historia mía, iba dejando libertad a los personajes, creaba el mundo junto a ellos...

Terminé la novela tumbada sobre un cojín de mala manera, escuchando a través de los cascos la misma canción durante más de una hora. 

Los que seais lectores asiduos conoceréis la sensación que se tiene cuando se termina un buen libro, esa sensación de ausencia, de abandono, de malestar, de melancolía... es lo mismo que yo sentí cuando terminé de escribir esta novela. 

Hasta el momento es una de las novelas que más me ha costado terminar y que más pena me ha dado hacerlo, (exceptuando mi primera novela, claro). Me he hecho amiga de los personajes principales y de los secundarios, he visitado sus mismos paisajes, he palpado y he sentido lo mismo que ellos... Es una sensación indescriptible. 

Esta novela tiene una gran parte de mi, así que espero que la disfrutéis. A algunos les gustará, a otros no, pero eso es lo que ocurre con todas las novelas y con todas las cosas del mundo. 

Por ahora está publicada en formato digital, aunque espero con todas mis ansias que esta novela llegue lejos, que guste a la gente y que se animen a publicarla en papel. Todas las madres queremos que nuestro hijo llegue lejos. 

Eso sí: tan sólo puede llegar lejos con vuestra ayuda. Compradla, disfrutadla mientras lo leéis, recomendadla si os ha gustado, compartidla... y vosotros haréis que llegue lejos.

Muchas gracias a todos.




   ¡Señoras, señores! ¡Calma, por favor! Entiendo vuestra confusión y vuestras dudas, entiendo que tengan miedo: todos lo tuvimos cuando despertamos en esta playa sin recordar nada.
         Me llamo Merodeador y conozco cada rincón de este lugar. Tras tantos años aquí, lo que aconsejo es que os quedéis en el pueblo de Kangei o que, como máximo, os dirijáis a los sitios más cercanos. Debo ser sincero para quien esté interesado en marcharse o en buscar una salida: muchas personas han muerto intentando volver por ese mismo mar que nos ha traído y yo, personalmente, he recorrido cada tramo y camino de este mundo, sin encontrar nada que se asemeje a una salida.
Si aún sigue habiendo algún atrevido en nuestras filas, os deseo suerte. Lúcido es un mundo extraño, donde nada parece lo que es: hay lugares y personas que escapan a la razón.
         En general, no tengáis miedo. Sólo deciros que si en algún momento sentís que vuestro alrededor está sumido en un silencio extraño, corred al pueblo más cercano y olvidad la locura de encontrar un sitio mejor. La inseguridad en el camino es el territorio de Moldeador, y él, quizás, es el único miedo que os permito tener.

         ¡Bienvenidos a Lúcido!



sábado, 21 de febrero de 2015

Ese momento en el que empiezas a escribir una novela... o lo intentas.

Hola de nuevo! Hoy vengo para hablar un poco de la tarea del escritor. Seguramente los que me lean son lectores asiduos y alguno habrá intentado comenzar a escribir una novela (o ya lo habrá conseguido!). 
Para los que quieren, están o ya lo han estado, hablaré un poco de esas cosas que todo escritor hemos vivido mientras escribíamos. Quizás no pongo todas, pero voy a poner las que más suelen suceder... y ya luego comentamos! :) 


ESE MOMENTO EN EL QUE TERMINAS UNA PARTE, LA LEES... y la odias. Mucho. 
Este momento es típico: muchas veces haces una pausa para contemplar tu obra de arte en forma de letras y te encuentras una ensalada de palabras que apenas suena bonito. Te sueles preguntar... ¿Pero... pero esto lo he escrito yo? En ese momento es cuando comienzas a cambiar palabras, frases, páginas... pero nada, ahí sigue el bloqueo. ¿Consejo? Descansa, lee algo, dibuja, ve la televisión... lo que sea, pero abandona la novela y sé feliz durante un rato...

ESE MOMENTO LLAMADO... procastinación
Yo lo llamo "escritor zombi" también. Es el momento en el que te falta inspiración y decides cotillear las redes sociales, leer artículos que ahora te parecen interesantes o deambular por tu casa. También se suele buscar comida, hablar con tu familia, acariciar animales, comer mucho, dormir... la cosa es no ponerse a escribir.  ¿Consejo? Si realmente no estás inspirado, lo mejor es parar. Para escribir algo malo mejor no lo escribas. Eso sí, si os sienta mal porque queréis escribir, yo he encontrado algunos remedios: uno de ellos sirve para cuando tu procastinación es en el ordenador... la solución es escribir a mano. Más lento, sí, pero es lo mejor. Sino siempre puedes quitarte internet y hacer que alguien de tu casa sea tu guardián y alarma, y cada vez que te vea fuera te regañe :D



ESE MOMENTO EN EL QUE... te quedas sin inspiración. 
Tus dedos dejan de teclear porque no se te ocurre qué poner. Me ha pasado poco, pero también es típico: llega un momento en la historia en que no sabes cómo seguirla o directamente no encuentras la forma de expresarlo. Ahí es cuando empiezas a atormentarte (mucho) y yo, por lo menos, me agobio. ¿Consejo? Yo normalmente paro, porque desde ese momento lo que escribo deja de gustarme, y hago lo mismo que cuando odio lo que escribo: romper el bloqueo haciendo otras cosas. 

ESE MOMENTO EN EL QUE DICES A ALGUIEN QUE ESCRIBES... y quiere leer tu novela. 
Muchos escritores que conozco son recelosos de dar a conocer sus novelas, sobre todo los no publicados. A mi me ha pasado varias veces, ya que tengo una vergüenza demasiado fuerte a enseñar lo que escribo, por lo menos a gente conocida. Siempre está ahí ese miedo de que te digan que no les gusta, y entonces crees que su opinión se asemeja a un crítico literario del New York Times y claro, te agobias. ¿Consejo? Intenta romper el miedo, que si quieres publicar alguien te va leer sí o sí... y hazte a la idea de que no a todos les vas a gustar!

ESE MOMENTO EN EL QUE COMIENZAS UNA NOVELA... y no sabes cómo llamar a los personajes. 
Me pasa demasiado a menudo, sobre todo porque los nombres no cumplen mis expectativas. Cuando empiezas una novela buscas un nombre sonoro, fuerte, que nada más pronunciarlo digas "este tío/tía mola" y claro, eso es difícil. Yo por ahora tan sólo tengo unos cinco nombres que sean así... y que sean reales, claro. ¿Consejo? Si escribes fantástica busca en algún generador de nombres. También puedes ver nombres de otros países (a mi me suenan más bonitos que Paco, pero claro, es la costumbre) o directamente inventártelos: yo lo que hacía era coger sílabas random de cosas que veía a mi alrededor... y quedaron guays!



ESE MOMENTO EN EL QUE ESCUCHAS MÚSICA... y la escena va acorde con la música.
Para mi eso es una moneda de dos caras muuuy diferentes: a veces queda genial porque la escena lo pide, y la música es la ideal acompañante. Otras veces estás escuchando una lista de música durante una escena de muerte o de dolor y te encuentras un "Karma Chameleon" o algo así. Claro, entonces se te corta todo el rollo escritor. ¿Consejo? Yo tengo carpetas enteras de bandas sonoras, y sé cómo son cada una. Cuando quiero escribir una novela triste, pues sé qué música poner. Una vez puse en modo bucle una sola canción y si no la escuché 20 veces no la hice ninguna... pero es que la escena lo requería!


ESE MOMENTO EN EL QUE ESTÁS DISPUESTO A ESCRIBIR... y tu vida social aumenta. 
Te plantas frente al ordenador y todos son tus amigos, te llaman, quieren quedar contigo, eres el más popular... suele pasar. Te interrumpen constantemente, whatsapp no te deja de sonar y las notificaciones de facebook llegan a las dos cifras. Y claro, tienes que corresponderles o algo, ¿No? Porque sino es de mala educación. ¿Consejo? Hazte antisocial por unas horas. Desconecta el móvil, di a tus padres que quieres intimidad... Yo dentro de nada me voy a hacer un cartel que tenga dos caras: en una pondrá EN LÍNEA, y en otra ESCRIBIENDO... y así... ¡Problema resuelto! :D



Estas son algunas de las que se me ocurren. ¿Y tú, escritor, cuáles son esos momentos que vives cuando escribes? Comparte!

viernes, 4 de julio de 2014

Lo que debe hacer un buen cuentista

Mucha gente dice que contar cuentos es más fácil que la novela, pero estoy totalmente en desacuerdo con ellos. Muchos seguramente hemos leído miles de decalogos o las normas básicas para escribir cuentos, pero a mi uno me enamoró: Erskine Caldwell (el mismo que comenté en libros que no me terminé, irónicamente) nos muestra los pasos que debe seguir un buen cuentista... y me parecen perfectos. 

1. Contar un cuento es saber guardar un secreto El cuento no es género para chismosos. Se aproxima mejor al estilo de la gente reservada que sabe guardar secretos, que mantiene su propio misterio o, si se ve obligado a revelarlo, lo hará con reticencias.


2. Los cuentos suceden siempre ahora Aún cuando hablen del pasado. No hay tiempo para más, y ni falta que hace. El cuento es enemigo de la retórica y de los períodos largos que quitan agilidad y velocidad a la trama.

3. El cuento es acción, no sobrecarga de acción El excesivo desarrollo de la acción es la anemia del cuento. O, mejor dicho, su muerte por asfixia. Hay cuentos de una inmovilidad opresiva pero eficaz.

4. En las primeras líneas se juega la vida 
y en las últimas, la resurrección. Un buen comienzo es como una buena apertura de ajedrez; un buen desarrollo depende de una buena apertura. En cuanto al título, al contrario de lo que muchos piensan, si es demasiado brillante se olvida fácilmente. Debe ser una sutil conjetura.

5. Los personajes no se presentan, actúan En el cuento el narrador (y menos el autor) no acapara, sino cede la palabra a sus personajes. El cuento es un género que privilegia el punto de vista, la confrontación entre varios ángulos de visión.

6. La atmósfera puede ser lo más memorable de un argumento En “La caída de la casa Usher”, Poe crea una atmósfera opresiva muy eficaz. La mirada también puede ser el personaje principal.

7. El lirismo contenido produce magia Pero el lirismo sin freno sólo produce trucos. Bioy Casares dijo alguna vez: “Yo quisiera escribir una novela que tenga, de la intimidad, la falta de énfasis”. ¡Hay que evitar los énfasis líricos! Y los otros.

8. Resulta más fácil mentir desde la discreción La voz del narrador tiene tal importancia que no debe notarse. Es mejor un narrador reticente, que sabe dosificar sus revelaciones, que un latoso pródigo en detalles superfluos.

9. Corregir es igual a reducir Ésta es una máxima fundamental. Hay que cortar flecos, encajes, lentejuelas y otros abalorios. La frase corta resulta más natural para un cuento.

10. El talento está en el ritmo Y los problemas más sutiles empiezan en la puntuación. La buena puntuación ayuda a la respiración del lector y subraya la importancia del ritmo de la prosa.

11. Un minuto puede ser eterno… … y la eternidad cabe en un minuto. La literatura es un continuo rechazo de las leyes del tiempo.

12. Terminar un cuento es saber callarse a tiempo Las explicaciones finales son odiosas como por lo general los epílogos. El misterio o el secreto dicho a medias convocan a la complicidad del lector, son una señal de respeto porque le obligan a interactuar con el autor, a crear sus propias conjeturas. 



¿Qué opináis? :D 

miércoles, 18 de junio de 2014

Cómo vencer el bloqueo de escritor

Hola a todos, lectores y lectoras, escritores y escritoras!!

Como escritora de hobby que soy (algunos ya me dicen profesional, pero ya me gustaría...), también sufro bloqueos. Es ese momento incómodo en el que estás escribiendo y tu historia no sigue. A mi normalmente me suele pasar con las uniones entre las escenas que ya tengo pensadas... y qué incómodo es. 
Aquí comentaré algunas formas que yo utilizo para evitar el bloqueo o algunas que conozco de otras personas, escritores como nosotros. A ver qué os parecen :D



1. Dejar de escribir
Así de fácil. Intento que no sea la primera, pero a veces es mejor dejar de escribir: intentar seguir sin querer o sin tener ni idea hace que escribas cosas muy malas que te desmotivan, porque crees que no tienes imaginación o prosa suficiente para seguir tu novela. Para mantener mi confianza en mí misma (o directamente mis ganas de continuar la novela) prefiero despegarme del papel y airearme un rato. 

2.Hablar con la gente
Esta forma la conozco por un compañero mío: el dice que cuando siente bloqueo lo hace es hablar con todo el mundo de su novela, ya sea a la vecina del cuarto, a tu perro, al panadero o a un amigo. Él dice que acribilla a la gente por whatsapp, contando su novela y buscando ayuda: como muchos escritores sabemos, a veces hablamos con la gente de nuestra novela porque viene un momento "ajá" (ese momento de revelación tan genial que hace que todo sea perfecto) y así poder seguir. A veces, las muy pocas, nuestros amigos nos dan ideas que para ellos son tontas, pero para nosotras son completamente geniales. 

3. Escuchar música, ver una película, o leer
Actividades creativas, vamos. Muchas veces me pasa que cuando leo un libro bueno, luego me dan ganas de escribir: es como que se te queda ese aura del escritor de esa novela en ti, y para mi es mucho más fácil escribir tras sentirme así. Ahora me está pasando con la Ladrona de Libros, por ejemplo (aunque la estoy leyendo en inglés y bueno...) 

4. Ver documentales
Parece una tontería, pero me han dado muchas ideas. Hay una página donde hay multitud de documentales para ver por internet y puedes elegir temática, así que a veces aparecen tonterías que te hacen ponerte a imaginar y así crear algo más de ese mundo fantástico de tu novela (o del mundo real, para gustos los colores). La página es esta... gracias, televisión española! http://www.rtve.es/alacarta/documentales/

5. Dejar de rumiar la novela
Muchos darán por sentado que dejar de pensar en la novela se da en los anteriores puntos, pero muchas veces nos ponemos a hacer otras cosas y aún continuamos pensando en la novela, en las escenas... intenta hacer algo que te evada totalmente... es como el ejercicio físico, hay que descansar de él, y no descansas andando, sino tumbado. Pues algo así, pero literariamente hablando :D

6. Trabajar en un objeto de tu novela, en un personaje, darle profundidad
Este es otro consejo que me han dado y que nunca me ha dado por llevarlo a cabo. Cuando estés atascado en alguna escena deja la novela y piensa en el personaje, en sus secretos, en sus motivaciones, en sus conflictos y en su personalidad. Poco a poco harás que el personaje actúe de forma automática a esa escena y adiós bloqueo :D

7. Tener rituales
Muchos dicen que esto también sirve: con rituales me refiero a escribir a la misma hora, escribir con una banda sonora, con el mismo ordenador o pluma, escribir a mano en lugar de a ordenador, escribir con una camisa específica... normal que luego nos tilden a los escritores de raros, pero bueno, ¡Si sirven, bienvenido sea!


Y tú, ¿Qué otros métodos tienes para evitar el bloqueo? :D

martes, 1 de abril de 2014

#3 Manías de (este) escritor: mis periodos de escritura

Hola a todos!!

Aunque la semana pasada hubo un parón en el blog, espero volver con fuerza ^.^

Hoy toca hablar un poco sobre mis manías de escritor, o lo que hago yo mientras escribo una novela. Una pregunta que me hace mucha gente sobre la escritura es sobre cuánto tiempo tardo en escribir una novela. Como sabréis a la gente que le guste crear historias, cada novela es un mundo, y si tiempo de creación también lo es. Yo normalmente tardo, de media, un año en escribir un manuscrito. 

La gente no familiarizada con la escritura dice: ala, cuánto tiempo!. La gente familiarizada, seguramente, no lo vea tan desorbitado. 

Pero todo depende, como he dicho: normalmente tardo mis 9 meses (como un embarazo, qué irónico) en "dar a luz" una novela, pero he tenido casos de escribir una novela en dos semanas o de tardar tres años. Depende, ¿No?

Y por eso aparece la segunda pregunta que todas las personas hacen a un escritor... ¿Pero tú cuánto tiempo escribes? 

Mucha gente dice que hay que tener una especie de rutina al escribir, ponerse todos los días aunque "no quieras". Como odio esa frase.... ya sabéis que soy fiel defensora de que la escritura buena tan sólo sale cuando te apetece escribir, no cuando te obligas. 

Personalmente, nunca me he impuesto una rutina de escritura: hay periodos en mi vida en que estoy todas las noches escribiendo dos horas, ya que la novela está en su punto álgido o porque a mi me apetece escribir esas escenas. También hay veces que he hecho parones de un mes, o incluso de años con respecto a esa novela. Otras veces he estado escribiendo ocho horas seguidas y no me he muerto. 

Con esto quiero decir que no sé, la escritura tiene sus momentos. No puedes obligarla a que se ponga de 6 a 8 todos los días, o que todas las mañanas te apetezca escribir. Si vas con ese tipo de conciencia habrá días que lo que escribas no te guste nada, pero claro, hay que tener una rutina, la famosa perseverancia del escritor... a mi gusto, mal definida. 


Pero bueno! Que como digo yo siempre, hay que disfrutar la escritura, que para eso está... ¡Un saludo!

jueves, 20 de marzo de 2014

#2 Consejos de escritor a escritor: No tires la toalla

Hola a todos y feliz jueves!!

Bueno, y sobre todo, feliz día de la felicidad ^.^. Hoy, como todos los jueves, vamos a hablar un poco de qué hacer (o mejor dicho, qué aconsejo hacer yo...) para poder llegar a publicar. Espero que nadie se tome esto al pie de la letra, creo que cada uno tiene una pizca diferente de algún ingrediente en la receta del éxito.

Hoy quiero hablar de mi gran conclusión al conseguir publicar. Empezaré con una historia. 
Llevo escribiendo desde los 12 años. Para quien sepa de este mundo, sabrá que escribir es díficil. Yo en esos tiempos conseguía 4 páginas y era super feliz. Más tarde mis relatos se hicieron demasiado grandes, convirtiéndose en novelas. 

Fue sobre los 14 años cuando decidí que quería ver algún libro mío publicado: aún estaba con el primero, pero yo seguía insistiendo, escribiendo con tesón y sin dejarlo nunca (y cuando dijo "sin dejarlo nunca" no me refiero a escribir todos los días, sino que no abandoné la novela). Veía que la gente cumplía mi sueño (publicar) y me sentaba tan mal que seguía escribiendo, más rápido, creyendo que mi primera novela se publicaría nada más terminar. 

Oh, qué engañada estaba. 17 años, 1000 páginas y terminé mi primera novela. Nada más terminarla comencé con mi segunda novela (y cuando digo "nada más" me refiero a dos días :D) Terminé mi segunda novela en DOS SEMANAS (Era verano... tenía tiempo... D:) Envié esa novela a muchas editoriales. 

Nadie me contestó. 

Y pasaron los años, y seguí participando en concursos que no ganaba y enviando propuestas de mis novelas a editoriales que pasaban de mí. 

Pero no tiré la toalla: muchas veces te apetece, porque ser escritor novel es difícil. No te dan la oportunidad de demostrar que eres bueno, sino que directamente te dicen que no porque tu nombre no es conocido. Eso, cuando te ha pasado una veintena de veces, quema un poco...


Me alegro de haber continuado. Gracias a mi trabajo, a amar la escritura y a continuar insistiendo en cumplir mi sueño he visto mi primera novela publicada. Y no será la última, porque los sueños no son la cima, sino un conjunto de escalones donde se puede seguir subiendo.


Así que a todos los escritores... ¡Ánimo! No dudéis en contactar conmigo para cualquier duda que tengáis, encantada de responderos :) (marta.conejosanchez@gmail.com) Me encantaría que algún futuro escritor me preguntase sus dudas y poder ser para él un empuje para continuar o para empezar en este mundillo :)


Un abrazo!